Nuestro
caballo y guía, nos llevarán a lugares inaccesibles por
otro medio.
En general, la mayoría de las rutas o caminos no son
hechos para llegar a lugares de gran belleza paisajística,
sino a lugares que deben ser unidos por intereses
mayormente comerciales o de transporte.
Esto deja afuera de nuestra vista, bellezas naturales que
en ocasiones ni imaginamos, además de puntos de una
relevante importancia cultural, geológica o histórica.
El
caballo, nos permite llegar a estos lugares, que en
general están alejados de los centros urbanos y que en
casos puntuales, casi no han sido visitados por alguna
otra persona antes.
Así
cruzaremos ríos, espesos bosques que contrastan
con zonas de estepa y paredes de roca que entre
árboles centenarios, cascadas, ríos y arroyos nos
llevarán, dependiendo el caso a miradores de
altura que no podremos olvidar.
Cabe
aclarar, que en esta actividad podremos descubrir lugares
cada vez más agrestes, en proporción al tiempo que dure
la salida. En cabalgatas de todo un día, llegaremos a
lugares más íntimos del bosque y la montaña, que en una
cabalgata de solo 2 horas.
Se
recomienda siempre ir con pantalones largos, algo de
abrigo adicional y un calzado más bien rígido.
Las
salidas de todo el día incluyen almuerzo y las de medio día
vianda