|

Cuentos y Leyendas
Del Parque Nacional LANIN
PATAGÓNIA
ARGENTINA
Del Río Collon Curá
(Cara de piedra-Leyenda)
A orillas del río Kollon-Kura
habitaba un terrible gigante, devorador de hombres, a quienes
cebaba previamente para que engordaran bien.
Sus piernas eran gruesas
como troncos de árbol y tan largas que le permitían pasar de un
cerro a otro manejando un bastón, que era el tronco de un
enebro, gracias al cual podía atravesar los valles.
Naturalmente, un monstruo semejante era un peligro para los
habitantes de la región, a quienes aterrorizaba el Trauko que
así se llamaba el gigante, de barba desmesurada y cuyos cabellos
parecían tallos de totora y eran de un rojo fuego, lo cual
contribuía a darle un aire más feroz.
En cierta ocasión, raptó
a una muchacha que caminaba en compañía de su hermanito y se la
llevó a la cueva. Pero el hermanito no se apartaba de las
cercanías, escuchando siempre el llanto de la cautiva. Esto
disgustó al gigante, quien le dijo cierto día a la muchacha:
-Debes matar a tu hermano.
Si no lo haces tú, lo haré yo mismo, pero en forma cruel, ya que
estoy harto de su presencia. Y ahora, escucha. Nadie te servirá
de puente para llegar al Huekúfu.
Como esto era una amenaza de
muerte para la muchacha, ésta prorrumpió en sollozos, ya que
para ella su hermano era todo lo que le quedaba en el mundo
fuera de sus padres. Pero, reaccionando, le dijo a su hermano:
-Quédate lejos de la
caverna, no te dejes ver. Frota tu cuerpo con grasa de león y
adiestra mientras tanto nuestros dos trewuas, nuestros tan
fieles perros Norte y Sur. Y cuando te llame con el chillido del
pájaro Fürüfühue, apresúrate a venir con los perros, que me
buscarán por todas partes.
Un día, el pérfido gigante
Trauko le dijo a la muchacha:
-Ya que has amaestrado a
los perros Norte y Sur, lánzalos contra tu hermano. Llámalo,
pues saber donde está: porque si no lo haces, yo aplastaré a ese
taimado, lo mismo que a los perros:
Entonces, la muchacha imitó el chillido del pájaro Fürüfühue y
cuando su hermano llegó con los perros Norte y Sur, el terrible
Trauko, devorador de hombres, ordenó:
-Ve con tu hermano. Debes ir a la montaña. ¡Llévate a los trewas
y lánzalos sobre él para que lo despedacen!
El cruel gigante quiso gozar
del espectáculo; pero como los perros obedecían al muchacho más
que a su hermana, cuando ésta les gritó: “¡Norte! ¡Sur! ¡Sus, al
gigante!”, ambos se lanzaron con furor salvaje sobre el gigante,
mordiéndolo todo en las partes más sensibles de su cuerpo, sin
tergua, hasta ultimarlo.
En su desesperación y dolor, el gigante se retorcía de tal modo
que todavía hoy se ven las huellas de su cuerpo que forman un
valle, y su cabeza se convirtió en piedra.
Muerto el Trauko, ambos
hermanos se fueron con los trewas a la cueva del gigante malo y
allí encontraron tanto oro y piedras preciosas, así como
admirables Llankas de la clase más valiosa, que se hicieron
ricos. Los perros Norte y Sur se quedaron siempre con ellos y
los reconocieron como sus salvadores no sólo ambos hermanos,
sino también todos los habitantes de los alrededores, que tanto
había hecho sufrir la vecindad del gigante y la constante
amenaza de devorarlos. Según otros narradores, en el valle del
cerro feo puede reconocerse no sólo el rastro del cuerpo del
gigante, sino también el de su pétrea cabeza: con su sangre se
formó un arroyuelo, y con los pelos de la barba se hicieron
juncos.
Origen:
tizadopatagonia.com.ar
Atos
e Igón (Fábula)
.........
y los dos grandes dioses, se posaron sobre la tierra, como el bien
y el mal. Atos, que el amor en todas sus formas llevaba en su
interior e Igón que por no encontrar el amor, se aferró a lo mas
cercano y fácil, el odio.
Atos, hizo de las tierras altas de los Andes su hogar, mientras huía
de Igon, pero este implacable lo siguió hasta aquí, pues el odio
siempre aparecerá en alguna de sus formas, donde habita el amor,
y contrario a lo que muchos piensan, lo opuesto al amor no es el
odio , si no la indiferencia. Por eso donde ellos no están solo
queda la nada.
Atos contamino de amor la tierra creando y representando con el
cielo, el amor infinito, con el verde de las plantas la paz, con
la nieve de las altas cumbres la pureza, con los animales la
sabiduría y creó la
lluvia para lavar lo que no nos deja vernos a nosotros mismos.
Sin embargo luego de la lluvia, nació la vida, Atos la vio y su
estado de amor fue tal que ya no pudo seguir huyendo.
Un día llegó Igon y al ver tanto amor, su odio se hizo mas y mas
fuerte y con un último conjuro convirtió a la Vida en pez y a
Atos en Ciervo. Y aunque hayan pasado miles de años. el amor de
Atos es como el cielo y hoy, al igual que siempre, cuando llegue
el crepúsculo, el ciervo bajara a escondidas de los cerros y
mojará sus labios en el agua y sin que nosotros e Igón nos demos
cuenta, recibirá el beso de amor de la trucha, que le dará
fuerzas para esperar a estar juntos, un día mas.
Día
a día esperaré eternamente ese encuentro
aunque
vivamos en mundos diferentes
Derechos
reservados ©
Email autor ab@chapelco.org
El
Lago Lacar y su ciudad sumergida (Leyenda)
Un malvado Rey
Inca, dominaba estas tierras hace miles de años, donde se
encontraba Kara Mahida, que significa: ciudad de la montaña. La
gente moría victima de los caprichos de su dictador, a quien no
le faltaba talento, para inventar excusas que justificaran los
sacrificios.
Al ver tanta
maldad en la tierra, Dios mando a su hijo disfrazado de mendigo,
el cual intento hablar con el Rey pidiéndole ayuda para salvarse
de su supuesta miseria. El Rey no supo ver su propia última
oportunidad y condenó a muerte al mendigo.
El hijo de Dios
nunca fue aprendido pues se convirtió en río atravesando la
ciudad, llevándose muchas cosas a su paso y entre ellas ahogando
al mismo hijo del Rey Inca. Las Machis (mujeres sabias mapuches)
intentaron calmar al señor con sus prohibidas practicas, pero
esto solo provocó aumentar la ira del Rey que mando a matar a las
Machis y al resto de la población destruyendo además sus
elementos mas sagrados, entre ellos el árbol sagrado, El Canelo.
Cortar el árbol,
termino finalmente con la paciencia de Dios, quien con lluvias
interminables ahogo la ciudad sobre la que hoy se encuentra el
Lago Lacar (en mapuche: ciudad sumergida)
Sin embargo, el Rey sigue vivo, lo
que provoca pánico en el resto de los seres del lago los días de
lluvia, Las sirenas bajan al fondo del lago, los Duendes, Hadas y
Hobbits, suben a los serros y los humanos y animales se alejan del
lago.
Pues
con las lluvias aparece el Rey flotando en el lago, sentado en un
tronco y buscando matar a todo ser vivo que encuentre.
El
Trauco (Leyenda)
En nuestras salidas al monte, podríamos tener un encuentro con El
Trauco, quien suele pasar largas horas contemplando los
alrededores, sentado en los troncos y ramas de viejos árboles caídos.
Es un hombrecito, sin embargo no llega a tener la categoría de
Hobbit o Dduende. Sus ropas están hechas de plantas rastreras y
trepadoras por lo cual, quizas estemos a su lado sin poder verlo.
Es muy feo, pero sin embargo tiene un encanto especial, que lo
hace irresistible para las jóvenes muchachas.
Dos mujeres comparten su vida, su mujer La Condená y su hija la
Fiura, que pasan su vida haciendo el mal, a los pobladores de la
región.
El
Cuero (Hueke Huekú)
Desde hace milenios existe en la región, El Cuero, Es un
fantasmal animal que habita en el agua de los ríos y lagos. Su
nombre bien ganado, se debe a que parece un cuero de algún animal
oscuro flotando, pero en sus extremidades posee afiladas uñas que
utiliza para arrastrar a sus victimas al fondo, para no dejar que
vuelvan a ser vistas.
Las mayoría de los avistamientos han sido al atardecer, sin
embargo las viejas madrazas del lugar, nunca dejan sus niños
solos cerca del agua.
El
Uroco y las termas
(Leyenda)
Las áreas termales poseen siempre, un entorno especial que en
algunos casos, parece ser sacado de un verdadero cuento de Adas (o
viceversa). Este espacio en realidad tiene dueño, El Orunco,
quien según las creencias mapuches vive en las termas.
No esta bien sumergirse en ellas sin pedirle permiso antes. La
forma de hacerlo es tirar un hilo de nuestra ropa en el lugar
donde brota el agua, si es hilo se hunde, seremos bien recibidos,
si no, Orunco no esta de buen humor, y no se recomienda la inmersión.
Relatos
Basados en:
- Historias
de mi tierra
- Sendas y Bosques, Guia de interpretación de la Naturaleza
Un
Agradecimiento muy especial para ellos
Que contribuyen a mantener nuestras tradiciones.
|